Entonces después de haber sobrevivido a la muerte, a la guerra contigo, sabes que es posible todo y que ya nadie más podrá hacerte daño. Estas solo, pero eso no significa nada, estas solo para poder seguir tu extraño camino, ayudando a los demás. Dejando un poquito de tu luz en la vida.
Por fin sabes que sólo llegas a la vida de los otros para irte, para dejar algo en quienes quisieron recibir, no estas sólo, es que no sabes estar acompañada en este nuevo mundo, de soledades acompañadas.
Y otra vez vuelve el dolor de estómago y sabes que debes dejar salir todas esas palabras que te comiste por temor, que te tragaste por no querer saborear, con las que te atragantaste y ahogaste varias veces. Pero ahora sabes que tienes que masticarlas, cuando vayas hacerlo, para que no te vuelva a pasar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario