Entonces un día vuelves a tu realidad, con temor a encontrarte con los demás, de verte con los que te destruyeron, pero aun sabes que tienes personas que te esperan.
Y de repente te das cuenta que estas rezando después de no haberlo echo durante los últimos dos años. Estas pidiendo para que la capita anti-disturbios del corazón funcione, pero la ansiedad puede más contigo y tu corazón se pone a mil, tus pensamientos no son más que "Dios no me abandones hoy" y de repente dejas que simplemente el humo del cigarrillo que comenzaste, se lleve tus nervios para otra parte, sabes que debes enfrentarte con una realidad hostil, que sabes muy bien como funciona.
Vuelves con las frente en alto, pero con miedo que de un momento a otro se caiga tu cara de nuevo al pavimento y resultes con los moretones del alma que estabas acostumbrada a tener, pero ahora, ya sabes levantarte, sacudirte el polvo, seguir, sin que nada más importe.
Lo llamaran egoísmo en poco tiempo lo que estas haciendo con tu vida, pero la gente no puede juzgarte, cuando ellos han sido tercos, maquinas que solo son funcionales para el trabajo de un mundo "moderno", porque no piensan realmente, solo actúan.
Entonces llegan palabras sabias, te sientes acogida por personas que no imaginabas y te arrullan la mente, mientras cuentan las frases que pronuncias. Pero eso no importa, cuando al menos sabes que no todo mundo es igual a ti y menos igual a los que te destruyeron. Entonces te das cuenta que ya no le puedes tener miedo al mundo, ni a las personas que te rodean, porque las cosas son pasajeras, igual que las personas, y ahora sabes que no duraras eternamente amarrada a la gente incorrecta, pues aunque un día te dijeron que la familia solo eran personas como los amigos, que la diferencia es que las amistades tu las escoges, los parientes los amarra la sangre, reflexionas sobre el tema y te dices a ti mismo "que afortunada soy de tener que estar amarrada a estas personas", de repente sabes que tu linaje es de los mejores, que no todos se comportan como tu porque han crecido con otros valores, con otras condiciones.
Y de repente en vez de estar preocupados por los demás, abrazas a una de esas personas que han estado pendientes de ti, prefieres esa compañía porque ya sabes escoger mejor quienes te van a acompañar en el camino que sigue, a los demás los dejas como fantasmas de tu pasado; hablas y te ríes de nuevo, ya no tienes tantos temores después de un sincero abrazo que te dieron, que calmo tu ansiedad.
Entonces vuelves a tu hogar, a tu casa, con los tuyos, prendes un incienso para que la energía fluya entre las paredes del lugar, te das cuenta que la capita funcionó y das las gracias por un día más de vida.
En un momento una desconocida me dijo que pusiera esa capita en mi corazón, nunca antes algo había sido tan útil en mi vida, porque aprendes a alejar las cosas malas y disfrutar de todo lo bueno, porque en vez de preocuparte, aprendes y dejas que las cosas fluyan.
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