Hace poco mi mejor amigo, me dijo que debería titular los momentos de mi vida, y créanme lo he pensado hasta el día de hoy y no se me ocurre nada, solo malos títulos que resaltan mi ego, como "Renacer" o "Cambios", pero no, uno debería ser más simple y darle los nombres que se merecen a las cosas, pero seamos sinceras, eso me dejaría ponerle a este momento de mi vida ¡NI MIERDA!.
Hoy fue un día extraño, donde mis sentimientos se salen del corazón y comienzan a ser analizados por mi psicóloga, la verdad hoy después de 1 mes de estar en el tratamiento, no lloré, solo pensaba en que le estoy dando demasiada importancia a las cosas que no se las merecen, si la gente me pelea por cosas que no me interesan, porque emberracarme o porque censurarme a las cosas que no me gustan o mejor dicho porque decirle siempre a la gente las cosas que esperan, es como cuando no tienes ganas de sexo y finges el orgasmo, solo para darle placer a alguien que se supone querer. Por otro lado me di cuenta que uno se la pasa queriendo ser perfecto, o por lo menos yo lo hago, pues siempre te dicen que debes ser una mujer: bonita, inteligente, divertida, apasionada, des-complicada, amante... Pero de qué sirve hacer felices a los demás sino te haces feliz a ti, si cuando te despiertas y te das cuenta que no tienes nada de lo que realmente quieres, que tu carácter no va con la perfección que buscas, que simplemente de desiertas y terminas en los lugares comunes de toda persona deprimida.
Por otro lado volvía a darme cuenta de lo mal acompañada que siempre he estado, pues uno debe buscar gente que sea medianamente a fin contigo, es decir en mi caso, una buena persona, que sea inteligente, superficial, que le guste la naturaleza, que ame la música, la danza, el arte, el cine, la moda, que sea capaz de meterse en problemas, que no me diga nunca no, que ame los pequeños detalles tanto como yo los amo, que sea adicto a los abrazos que intercambian energía de la buena, que le guste la aventura y que ame a mi familia tanto como yo... ah y por cierto que también le guste el sexo y no juzgue a la gente, al menos que se lo merezcan. Pero no encuentro gente así, solo termino con gente adicta al sexo, egoístas, extraños, raros, perriflauteros, mamertos... que yo me digo, ¿qué tengo para ellos? pues realmente nada, solo raras promesas, sexo salvaje y estrés diario por miedo a comenzar a sentir algo por ellos. Por eso hay que aprender a escoger a las personas con las que te metes o mejor dicho, tener siempre claro para que te metas con ellos.
Por otro lado, hoy mi abuelita de 85 años se calvió, ella tiene un cáncer que no parece estar tan bien, que me hace sentir que me queda poco tiempo al lado de ella, pero ella lo tomo tan bien, no se preocupa, ella dice que parece Gandhi y se ríe de lo que le pasa, pero siendo sincera, la enfermedad de ella me ha causado muchos sentimientos encontrados que no me dejan pensar positivo, pero lo bueno es que he aprendido más de lo que he perdido, ella me enseño a seguir creyendo en las buenas personas, me ha enseñado a desprenderme un poco de la vida, que nunca va a importar como te veas, si te ves hermosa por dentro, siempre te verás bien desde cualquier dimensión. Por eso lo más importante que aprendí hoy es a desprenderse, a ser más humana, a ser un poco más cociente, quizá por eso mi abue me dijo que se parecía a Gandhi, pues ella podría hacer más fácil la paz en la Habana, haciendo entender a la gente porque es tan absurdo todo lo que están haciendo tanto el gobierno, como las FARC, creo que por eso la admiro tanto, porque no es solo un gran ser humano, sino que hace a las personas mejores.
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